
Los Lickanantay o Atacameños

San Pedro de Atacama es un pequeño y maravilloso poblado precordillerano, que pareciera estar detenido en el tiempo, en él, subsisten aún las costumbres ancestrales de los atacameños, sus bailes y celebraciones típicas, sus construcciones de adobe que se han mantenido invariables por milenios y sus rituales agropastoriles asociados al agua, a las montañas y a la Pachamama. En este lugar se asentó una de las 11 etnias originarias del actual territorio de Chile hace miles de años, primero en el oasis de Calama, cerca de 12.000 años atrás, y poco a poco se fueron también estableciendo en las zonas precordilleranas de los Andes que les podían proveer agua y biodiversidad para su subsistencia. Con el pasar de los siglos distintos grupos se fueron asentando a lo largo de la ladera este de la cuenca de Atacama, frente al maravilloso "volcán Licancabur" o "Tata Lickancho", como lo llaman los atacameños, la montaña tutelar, del pueblo, reconocido como "un mallku", un protector y proveedor de bienestar para su pueblo.
En este entorno maravillosamente privilegiado los primeros pobladores del oasis de San Pedro de Atacama aprovecharon las aguas de los dos ríos superficiales que llegan desde la cordillera a la zona noreste de la cuenca de Atacama, su biodiversidad, su variedad de arbustos, arboles, sus frutos y su madera, todo generado gracias a esas aguas que bajan desde la gran cordillera de los Andes producto de los deshielos y a las escasas precipitaciones estacionales.
Esta cultura ancestral, considerada una de las dos culturas originarias vivas de Chile por el Doctor en Ciencias Antropológicas Agustín Llagostera, lleva existiendo miles de años en este desierto de manera autónoma y sustentable, desde mucho antes que los primeros colonizadores europeos llegaran a América, y a pesar de los intentos a través de siglos departe de culturas extranjeras de transformar su cultura, esta se ha conservado en gran parte como detenida en el pasado, el tiempo demostró que la "cultura atacameña" o "Lickanantay" es consecuencia de su entorno geográfico, de una manera ancestral de subsistencia, de su interacción con la cordillera, con el agua que baja desde ella, con el desierto, con la biodiversidad y con culturas y cosmovisiones andinas de Bolivia, Perú y Argentina con la cuales ha interactuado durante miles de años.
